Azúcares de nueva generación

La cultura de consumo de productos de origen natural y productos orgánicos ha tenido un crecimiento importante durante los últimos dos años, los consumidores preocupados por su salud y la de su familia han buscado alternativas alimentarias que no tengan repercusiones negativas en su salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere limitar el consumo de azúcares ocultos en los productos alimenticios, como en la salsa catsup o en las bebidas azucaradas con gas, responsables de numerosos problemas de salud como la obesidad, sobrepeso y caries. Una reducción por debajo del 5%, esto es, unos 25 gramos de azúcar al día o seis cucharadas de café, tendría ventajas adicionales para la salud. En este contexto y por temas de impuestos, en México es necesario desarrollar productos con menos calorías. Desde el punto de vista del consumidor, la seguridad en los edulcorantes se acredita cuando el fabricante somete su producto de forma individual hacia los diversos organismos científicos reconocidos en nuestro país o a nivel internacional y que pueda ser informado por medio de una leyenda o logo.

Siguiendo esta corriente de conciencia y alimentación responsable, los sustitutos del azúcar juegan un papel crucial ya que el nuevo consumidor está decidido a cancelar su consumo de azúcar y también el de edulcorantes artificiales, ambos causantes de afecciones a la salud y con muchas calorías de por medio. En este escenario nacen los endulzantes de Stevia que declaran ser una gran alternativa para sustituir el consumo de azúcar al no tener calorías y además de ser elaboradas con ingredientes de origen natural que no añaden componentes químicos.

La oferta está llena de productos de Stevia, en su mayoría con empaques de color verde. Algunas marcas de Stevia son muy respetables, incluso se comercializan a nivel mundial y regularmente contienen certificados Kosher o Parve, sin embargo en México hemos encontrado varios casos de marcas relativamente nuevas y que contienen aditamentos de glucosa y químicos que no declaran abiertamente en su empaque y logran engañar al público haciéndose pasar Stevia, ya que en su mayoría no aportan un porcentaje de calorías nulo, incrementan el índice glicémico y tienen elementos químicos en su fórmula como la sucralosa.

Por lo que la lectura de etiquetas en este sentido, juegan un papel esencial. Actualmente, se cuentan con diferentes marcas de edulcorantes. En el caso de los endulzantes de Stevia de origen natural*, hay productos que por su internacionalización se comparten lineamientos con la legislación de Estados Unidos, pero sin embargo cumplen con la normatividad mexicana.

Actualmente en nuestro país, se está migrando a las iniciativas de colocar al frente los valores nutricionales más importantes basado en una dieta de 2000 calorías, las famosas burbujas que ahora se ven al frente de las etiquetas, son los tres factores que se están promoviendo dentro de una dieta saludable que deben ser controlados (grasas, azúcar y sodio), ante esto, es importante tener la claridad de todo lo que un producto debe cumplir.

Lo que se ha detectado al hablar de edulcorantes, es que se han encontrado ciertos detalles en la normatividad mexicana que están controlados y bien establecidos, sin embargo para un consumidor no es muy sencillo de entender, por lo tanto, lo que están tratando de hacer los fabricantes es que en el empaque del producto se explique de una manera clara y sencilla los ingredientes.

Aún faltan iniciativas que otorguen con mayor claridad y sencillez al consumidor la cantidad de azúcares que contiene un producto considerado como “light” o “sin calorías”. Sin embargo el consumidor tiene la opción de revisar al reverso de los empaques la tabla nutrimental de forma desglosada, donde tendrá que multiplicar los gramos de azúcar declarado por el total de porciones con que se construyó la misma tabla y poder obtener el valor total de azúcares por empaque.

Los edulcorantes proporcionan las mismas sensaciones que produce el azúcar. Entre ellos se incluye la Stevia, la cual se ha utilizado desde hace muchos años con diversos fines. Además de emplearse como endulzante, han sido evidentes sus beneficios para el manejo de la diabetes, ya que no altera los niveles de glucosa plasmática e insulina.

La innovación en productos de origen natural sigue avanzando y marcas como Truvía utilizan la Stevia denominada glucósidos de esteviol la cual cuenta con el respaldo de un gran número de organismos internacionales, por lo que es reconocido como seguro en cada uno de los ocho países en el que se comercializa, incluyendo a México. Si se habla de Stevia, la mejor calidad en este caso no se basa en la cantidad de Stevia que se añade al producto, sino a su pureza, la mejor calidad se distingue como glucósidos de esteviol que es el extracto de stevia de alta pureza. Y como todo endulzante, los glucósidos de esteviol necesitan un agente de carga que trasporte su dulzor; hay ingredientes naturales como los polialcoles que tienen muy bajo aporte calórico o casi nulo por lo que son la mejor opción para los edulcorantes, evitando el uso de ingredientes calóricos antiguos como la dextrosa o maltodextrina.

El panorama en el mercado muestra que el segmento de edulcorantes seguirá creciendo, por el tema de impuestos y el aspecto salud, la industria tendría que migrar a desarrollar más productos bajos en calorías, todos estamos conscientes de las grandes campañas que se han hecho en favor y en contra del azúcar, esto es a nivel mundial.

La tarea es impulsar un cambio de hábito en las personas porque al final el consumidor quiere alimentos dulces, pero necesita ese puente amable para migrar a una dieta más saludable y esto es en lo que la industria debe centrar sus esfuerzos y crear mejores productos.

Por ello, su reto consiste en no perder de vista dos pilares fundamentales: perfeccionar el sabor y seguir una producción sustentable, desde que se siembra la Stevia en el campo hasta que llega a tu mesa. De igual forma, debe lograr mejores aplicaciones en postres y bebidas, y emigrar a propuestas más saludables para el consumidor. Como industria se debe continuar trabajando en la transparencia del etiquetado para que sea una lectura simple para el consumidor.

* Hace referencia a Truvía, el endulzante natural cero calorías, elaborada por Cargill y distribuido en México y Centroamérica por Grupo Herdez.